
Muchas series exitosas, después de largas temporadas, terminan generando un largometraje para el cine; pero difícilmente el resultado logra ser una síntesis representativa de las emociones, el interés y el suspenso que generó durante años el desarrollo de los personajes y la línea narrativa de los acontecimientos de dicha serie.
Por mucho que concurran el director de algunos episodios, el guionista y creador de la serie y los mismos actores, es muy improbable que la cinta deje satisfechos a los amantes de la serie; que, obsesionados, seguían a sus queridos personajes, con el dolor de ir viendo como sus agitadas vidas y el destino los iba llevando lentamente, y de a poco, a la inevitable muerte.
Este es el caso de “Peaky Blinder: El Hombre Inmortal” (2026), cinta dirigida y producida por el cineasta británico Tom Harper, que dirigió tres episodios de la serie, durante su primer año, en 2013. El guionista de la película fue Steven Knight, escritor y uno de los creadores de la serie, la cual se prolongó durante nueve años, hasta 2022. La historia está ambientada en Birmingham, ciudad industrial ubicada a casi 200 kilómetros de Londres; con posterioridad a la Primera Guerra Mundial; y los protagonistas son la familia Shelby, de origen gitano, y que ascendió desde la pobreza hasta controlar el crimen organizado y las apuestas ilegales en la ciudad; con un particular estilo de vida, que mezclaba el alcohol, las drogas, la violencia y la lealtad.
Harper, de 46 años, había dirigido anteriormente seis largometrajes: “El Libro de Scoutismo para Muchachos” (2009), “Cuaderno de Guerra” (2014), “La Mujer de Negro” (2014), “Rosa Salvaje” (2018), “Los Aeronautas” (2019) y “Agente Stone” (2023); de escasa difusión en nuestro país. En todo caso, lo mostrado en su último estreno, deja patente su oficio en la construcción visual del oscuro escenario de los hechos y del marcado destino del líder de los Shelby, Tommy (un excelente Cillian Murphy); que debe enfrentar a Beckett (Tim Roth), oficial de inteligencia nazi, que recluta al resentido hijo de Tommy, Duke (Barry Feoghan), para ganar la guerra que viene y asesinar a su padre; objetivo en el cual ayuda su tía Kaulo (Rebecca Ferguson).
En este retorno del jefe del clan a las andanzas, lo acompañan personajes claves; como su hermana Ada (Sophie Rundle) y los leales Hayden Stagg (Stephen Graham), Johnny Dogs (Packy Lee), Curly (Ian Peck) y su tío Charlie (Ned Dennehy); fundamentales en el resultado de esta última misión que se ha autoimpuesto; pero la verdad es que se echan de menos personajes demasiado entrañables de la serie.
En esta categoría entran sus hermanos Arthur, John y Finn; su tía Polly, su primo Michael Gray; su esposa Lizzie Stark y el inspector Campbell; cuya ausencia conspira seriamente para que esta cinta capte la esencia de esta singular familia, que durante años regentó los destinos no sólo de Birmingham, sino de buena parte de Londres, gracias a la alianza con los judíos, a cargo de Alfie Solomons, que tampoco aparece en el filme.