Cine
11 de Septiembre, 2026

El Accidente del Piano

Por Álvaro Inostroza Bidart

El surrealismo, el absurdo y el lirismo poético en el cine actual, en forma individual o combinados, son una buena forma de dar cuenta de la realidad local y global, en esta post modernidad carente de sentido trascendente y de proyectos colectivos comunes.

Un buen ejemplo de este tipo de cine es “El Accidente del Piano” (2025), cinta dirigida, escrita, editada y con música y fotografía del cineasta y músico francés Quentin Dupieux, que cuenta la historia de Megalie (Adele Exarchopoulos), alias megajugs, una famosa influencer, insensible al dolor físico, lo que se ha traducido en que, desde los 14 años, ha subido a internet videos en que se autoflagela y que se han viralizado, con millones de visitas; lo que la ha transformado en una multimillonaria, que no sabe por qué hace lo que hace.

Dupieux, de 52 años, ha desarrollado en forma paralela su carrera como cineasta y la de músico, conocido en esta última como Mr. Oizo. Su prolífica trayectoria como realizador incluye los largometrajes “Steak” (2007), “Rubber” (2010), “Wrong” (2012), “Wrong Cops” (2013), “Realidad” (2014), “Bajo Arresto” (2018), “La Chaqueta de Piel de Ciervo” (2019), “Mandíbulas” (2020), “Increíble pero Cierto” (2022), “Fumar Provoca Tos” (2022), “Yannick” (2023), “Daaaalí” (2023), “El Segundo Acto” (2024), “Full Phil” (2026) y “El Vértigo” (2026); con marcas de estilo ancladas en el surrealismo, la imagen poética y la irracionalidad.

En “El Accidente del Piano” la alusión al cine surrealista se produce desde la primera imagen. En la primera escena un helicóptero traslada un piano de cola por los aires, haciendo clara referencia a “La Dolce Vita” de Federico Fellini, en cuyo inicio un helicóptero transporta un Cristo gigantesco; y cuyo director es considerado uno de los creadores más inspirados en el mundo de los sueños y lo irracional, por lo tanto admirado por Dupieux.

Otro elemento caracterizador del filme es el particular uso de la música. El sonido al comienzo es desagradable al espectador, para colocarlo de inmediato en una situación incómoda y avisarle que lo que verá no es mera entretención. De hecho, Megajugs, aparte de usar frenillos, tiene todo el tiempo una risita molesta y sardónica. Por otra parte, su representante y productor, Patrick (Jerome Commandeur), está siempre nervioso y estresado por las deschavetadas exigencias que le hace su jefa, llegando al soborno e incluso a la complicidad en varios homicidios, cuando el absurdo y la locura se desatan en la película.

La cinta está dividida en dos capítulos numerados, luego viene el capítulo titulado “El Accidente del Piano” y finaliza con una tercera parte numerada, un desenlace en el cual la racionalidad queda totalmente superada. Esta esquizofrenia se desencadena con el siniestro del piano, cuando el gruero, Dimitri (Sava Lolov) se niega a izarlo a mayor altura; y cuando su hermana, la periodista Simone (Sandrine Kiberlain) chantajea a Magalie para entrevistarla, la que termina siendo una anti entrevista, por el grado de agresividad y el sin sentido en las respuestas de la influencer, lo que delata la desolación profunda y suicida de la protagonista, reflejo del mundo, de los contenidos de las redes sociales y de la ambición incoherente y desmedida por la fama y el dinero.