Música
29 de Septiembre, 2026

Bach Santiago acercándose a la meta

Por Mario Córdova

El ciclo “Bach Santiago” está haciendo historia en el quehacer artístico-musical de nuestro medio. Iniciado su desarrollo en 2018 por el incansable Victor Alarcón casi a título personal, se planteó el desafío de darle a la ciudad capital chilena el récord de interpretar en su totalidad las cantatas de Johann Sebastian Bach. ¡Anótese que son casi 220! Sus duraciones unitarias bordean los veinte minutos.

La sorpresiva muerte de Alarcón, a poco de la partida, no dejó el proyecto abandonado, ya que la Universidad Católica de Chile, a través de su Instituto de Música, asumió la inmediata continuidad. El vació dejado por Alarcón lo ocupó  Felipe Ramos, académico y director de coros de ese centro de estudios.

En su marcha de ocho años “Bach Santiago” sigue avanzando hacia la meta final. Ya van sesenta y dos conciertos, todos con entrada gratuita, presentados siempre en templos religiosos. Las cantatas interpretadas ya suman ciento ochenta, con lo cual puede señalarse, usando términos de empresas constructoras, que el proyecto presenta un 80% de avance. Puede adelantarse que el cierre del ciclo será en 2028.

En oposición a otros repertorios con obras de un mismo género, donde se repiten ciertos moldes, las cantatas de Bach constituyen una caja de sorpresas colmada de variantes. Eso hace que directores, cantantes e instrumentistas enfrenten partituras de estructuras siempre diferentes que, además, responden a distintos ánimos en su concepción, desde la intimidad fúnebre a la exultación más jubilosa. Por lo general, todas terminan con un coral colectivo al más puro estilo luterano.

La reciente oferta de “Bach Santiago” trajo muchos estrenos. Aparte de las tres cantatas incluidas – números 78, 100 y 148 -, tuvo por primera vez la dirección de Cristóbal Urrutia y agregó un nuevo templo: la Parroquia La Asunción, en Avda. Vicuña Mackenna muy cercana a la Plaza Baquedano. El recinto se repletó, algo no fácil de lograr un domingo a las 18 horas. La ocasión congregó a un coro de ocho voces que proveyó los solistas y una agrupación orquestal de doce integrantes.

Haciendo una selección de los más destacados logros de la jornada debiera apuntarse en primer lugar al aporte debutante de Urrutia, quien realizó su conducción desde el puesto de primer violín, instrumento que interpretó un endiablado solo acompañando una aria en la cantata 148. En lo instrumental, ese violín solista tuvo lucida competencia de parte de pasajes muy protagónicos de oboe y flauta traversa, con magníficos servicios.

En lo vocal, desde el coro surgieron cuatro solistas, entre ellos los ultra consagrados Rodrigo del Pozo (tenor) y Patricio Sabaté (barítono), pero también nuevos talentos:

Claudia Figueroa (soprano) y Valeria Vega (contralto). Por separado y en un muy equilibrado dúo de la cantata 78 ellas lucieron su canto de ascendente carrera.

Con la meta cada vez más cercana, “Bach Santiago” sigue conquistando éxitos. ¡Y gratis!